14 de febrero Aniversario de la fundación de la Sección Femenina y de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Misa del Corazón Inmaculado de María 

Antífona de Entrada
Sal 12, 6

Exsultábit cor meum in salutári tuo, cantábo Dómino, qui bona tríbuit mihi.
 Alegra mi corazón con tu auxilio y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.


[Misa]

Oración Colecta
Oh Dios, tú que has preparado en el Corazón de la Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, haz que nosotros, por intercesión de la Virgen, lleguemos a ser templos dignos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

 
[Misa]

Lectura del libro de los Proverbios                                         8, 22-31

 

            Esto dice la Sabiduría de Dios: El Señor me estableció al principio de sus tareas, al comienzo de sus obras antiquísimas. En un tiempo remotísimo fui formada, antes de comenzar la tierra.

            Antes de los abismos fui engendrada, antes de los manantiales de las aguas. Todavía no estaban aplomados los montes, antes de las montañas fui engendrada. No había hecho aún la tierra y la hierba, ni los primeros terrones del orbe. Cuando colocaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba la bóveda sobre la faz del Abismo; cuando sujetaba el cielo en la altura, y fijaba las fuentes abismales. Cuando ponía un límite al mar y las aguas no traspasaban sus mandatos; cuando asentaba los cimientos de la tierra, yo estaba junto a él, como aprendiz, yo era su encanto cotidiano, todo el tiempo jugaba en su presencia: jugaba con la bola de la tierra, gozaba con los hijos de los hombres.

 

Salmo responsorial                                                        44,11-12.14-15.16-17

 

R/. Audi, filia, et vide, et inclina aurem tuam.

R/. Escucha, hija, mira: inclina el oído.

            Escucha, hija, mira: inclina el oído, / olvida tu pueblo y la casa paterna; /prendado está el rey de tu belleza; / póstrate ante él, que él es tu señor.

R/. Audi, filia, et vide, et inclina aurem tuam.

            Ya entra la princesa bellísima, /vestida de perlas y brocado; / la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes; / la siguen sus compañeras.

R/. Audi, filia, et vide, et inclina aurem tuam.

            Las traen entre alegría y algazara, / van entrando en el palacio real. / «A cambio de tus padres tendrás hijos, / que nombrarás príncipes por toda la tierra.»

R/. Audi, fília, et vide, et inclina aurem tuam.

 

Lectura de la carta de San Pablo a los Gálatas                   4, 4-7

 

            Hermanos: Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios. a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción.

            Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones al Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abba! (Padre). Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios

 

Aleluya                                                                                Lc 2,19

 

Allelúia. Beáta Virgo María, quae conservábat verbum Dei, cónferens in corde suo. Allelúia.

Aleluya. Dichosa es la Virgen María que conservaba la palabra de Dios, meditándola en su corazón. Aleluya.

 

Lectura del santo Evangelio según s. Lucas                                   2, 41-52

 

            Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre, y cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas: todos los que le oían, quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.

            Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados. Él les contestó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre? Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.


[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acoge, Señor, la ofrenda y las súplicas que te presentamos en la conmemoración de María, la Madre de Dios; haz que sean agradables a tus ojos y atraigan sobre el pueblo el auxilio de tu protección. Por Jesucristo nuestro Señor.


[Misa]


Prefacio

Prefacio I de Santa María

 V/. El Señor esté con vosotros.

R/. Y con tu espíritu.

V/. Levantemos el corazón.

R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/. Es justo y necesario.

            En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

            Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la veneración de santa María, siempre virgen. Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo, y, sin perderla gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.

            Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:

            Santo, Santo, Santo ...

[Misa]

Antífona de la Comunión

María conservábat ómnia verba haec, cónferens in corde suo.

María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.


[Misa]


Oración después de la Comunión

Como partícipes de la redención eterna, te rogamos, Señor, que al celebrarla memoria de la Madre de tu Hijo nos gocemos en la abundancia de tu gracia y sintamos el aumento continuo de la salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.


[Misa]